
Derrumbe textil en Tierra del Fuego: solo sobreviven cinco de 11 fábricas y quedan 245 trabajadores
19640 Noticias

En diálogo con Radio Provincia, el secretario general del Sindicato de Empleados Textiles de la Industria y Afines (SETIA) de Tierra del Fuego, Rodrigo Cárcamo, trazó un panorama crítico sobre la situación que atraviesa la industria textil fueguina y aseguró que el sector vive “una de las peores crisis de su historia”, con fábricas paralizadas, despidos masivos y una fuerte caída del consumo interno.
El dirigente sindical aseguró que actualmente “de las 11 fábricas textiles que históricamente funcionaron en Tierra del Fuego, actualmente solo cinco permanecen operativas y ninguna trabaja siquiera cerca de su capacidad normal”.
“Cinco fábricas de once son las que están funcionando”, precisó Cárcamo, al enumerar los establecimientos que todavía mantienen actividad: “Armavir, Australtex, Badisur, Landería Fueguina y Sueño Fueguino”, esta última recientemente reactivada tras un período de suspensión.
Según explicó, la crisis es consecuencia de una combinación de factores económicos que impactaron de lleno sobre la industria nacional.
“Hay un combo de situaciones: el bajo consumo, la apertura de importaciones y también los tarifazos, que afectan enormemente a las empresas”, sostuvo.
El titular de SETIA afirmó además que desde el sindicato venían advirtiendo sobre el escenario actual. “Siempre sostuvimos que, si el Gobierno no cambiaba el rumbo, esta situación iba a desembocar en lo que hoy está sucediendo”, señaló.
Cárcamo detalló que las plantas que aún continúan abiertas “apenas trabajan al 25% de su capacidad instalada”.
“Estamos hablando de un 25% de funcionamiento, y eso siendo optimistas”, afirmó.
En ese sentido, explicó que la caída del consumo interno genera un escenario inviable para sostener la producción.
“Todo depende de lo que se venda, si no hay ventas, es inviable llenarse de insumos que sabés que no vas a poder colocar en el corto plazo”, indicó.
El sindicalista remarcó además que muchas empresas abandonaron directamente la fabricación nacional para dedicarse exclusivamente a importar productos.
“Muchas empresas dejaron de producir y hoy directamente importan, compran en el exterior y venden acá en Argentina”, denunció.
Y agregó que esto provoca una fuerte reducción del empleo: “No es lo mismo una producción donde necesitás cien empleados que una estructura donde solo necesitás gente para logística y ventas”.
Para Cárcamo, la crisis ya supera el ámbito industrial y afecta de lleno a toda la estructura económica y social de la provincia.
“Hay un tejido estructural de asistencia que hoy está al borde del colapso”, alertó.
El dirigente explicó que la caída de puestos laborales también impacta sobre las obras sociales y el sistema económico general debido a la disminución de aportantes.
“Todo esto desencadena situaciones gravísimas, al achicarse la cantidad de aportantes, todo se resiente”, manifestó.
También cuestionó las políticas nacionales vinculadas a las importaciones y la presión sobre la producción local.
“Esto perjudica no solamente a las empresas, sino a toda la estructura, porque el Estado deja de recaudar y además genera desempleo”, sostuvo.
Uno de los datos más preocupantes expuestos por el titular de SETIA fue la drástica caída del empleo textil en la provincia.
“Hoy quedan aproximadamente 245 trabajadores”, confirmó.
La cifra representa una fuerte reducción respecto de los casi mil empleos que supo tener el sector años atrás.
“Estamos hablando de gente de planta permanente, con promedios de 25 años de antigüedad y edades de 45 o 50 años. Es muy difícil reinsertarse laboralmente”, lamentó.
Cárcamo señaló además que muchos trabajadores debieron abandonar la provincia en busca de oportunidades.
“Hay compañeros que se han ido y otros que están tratando de remarla acá porque tienen su vida, su familia, sus hijos y toda su historia en la isla”, expresó.
Al mismo tiempo, describió el clima de incertidumbre que atraviesan quienes todavía conservan sus puestos laborales.
“La mayoría de los compañeros tiene una incertidumbre terrible porque ven que cada vez se agrava más la situación”, afirmó.
Y agregó: “No saber qué va a pasar el mes que viene es muy angustiante”.
Sobre el futuro inmediato, el secretario general de SETIA fue contundente.
“Si el rumbo no cambia, la perspectiva para la industria textil es prácticamente nula”, advirtió.
Además, aseguró que la crisis ya alcanza a otros sectores productivos de Tierra del Fuego.
“El petróleo está en una situación complicada, la industria metalúrgica también y después eso repercute en el comercio, es una cadena”, señaló.
Incluso alertó sobre un eventual impacto en el empleo estatal.
“Si la industria no funciona como debería, después van a empezar a sobrar empleados públicos también”, sostuvo.
Finalmente, confirmó que existe diálogo con autoridades provinciales y nacionales, aunque reconoció que todavía no hubo soluciones concretas.
“A nivel nacional hubo intentos junto con las cámaras empresarias, pero no hemos tenido ningún tipo de eco a los reclamos”, concluyó.


Alerta amarilla por frío extremo en Tierra del Fuego: anticipan temperaturas de hasta -10 °C

OSEF confirmó un acuerdo con Autofarma para cancelar la deuda y garantizar el pago de salarios

“La Provincia es dueña de toda la tierra que existe en lo que era antes territorio nacional”, sostuvo Raúl Aciar

OSEF confirmó un acuerdo con Autofarma para cancelar la deuda y garantizar el pago de salarios

Con una sensación térmica de -17,6°C, Río Grande lideró el ranking de las ciudades más frías del país






