
Ex asesor de Margaret Thatcher sugirió enviar un portaaviones a Malvinas en medio de la tensión con EE.UU.
19640 Noticias
En medio de una nueva tensión diplomática, el ex asesor británico Nile Gardiner pidió desplegar el portaaviones HMS Prince of Wales en las Islas Malvinas, luego de que una filtración del Pentágono sugiriera revisar el apoyo estadounidense a la posición británica sobre el archipiélago.
El planteo surgió pocas horas después de que el HMS Prince of Wales zarpara desde Portsmouth para iniciar la preparación de su próxima misión. Gardiner propuso que el buque, acompañado por submarinos nucleares, sea enviado al Atlántico Sur para “defender territorio británico”, en una declaración que elevó el tono del debate político en Londres.
La iniciativa se da en el contexto de una crisis abierta por la filtración de un memo interno del Pentágono. El documento evaluaba posibles medidas contra aliados de la OTAN que no respaldaron la guerra contra Irán, entre ellas la revisión de la postura de Estados Unidos sobre la soberanía de Malvinas.
La reacción del gobierno británico fue inmediata. Desde Downing Street, la administración de Keir Starmer reafirmó que la soberanía de las islas “recae en el Reino Unido”, al tiempo que distintos sectores políticos y mediáticos cerraron filas en defensa de esa posición.
El pedido de Gardiner no se interpretó como una simple sugerencia en materia de defensa, sino como una respuesta directa al nuevo escenario internacional. Sectores conservadores británicos impulsan una demostración militar explícita ante cualquier señal de debilitamiento del respaldo estadounidense.
Sin embargo, la hoja de ruta oficial del portaaviones no contempla su despliegue en el Atlántico Sur. Según informó la Real Armada Británica, el buque participará en ejercicios en el Atlántico Norte y el Ártico, en el marco de la misión Arctic Sentry de la OTAN, incluyendo entrenamiento con helicópteros, drones y el Carrier Strike Group.
La coincidencia entre la salida del buque y el momento de mayor sensibilidad en torno a Malvinas reforzó la centralidad del tema en la agenda británica. Primero, la filtración del Pentágono; luego, la respuesta oficial de Londres; y ahora, las presiones internas para avanzar en una señal de militar.
El episodio también expone una tensión más amplia entre Estados Unidos y sus aliados europeos, donde la cuestión Malvinas aparece como posible herramienta de presión geopolítica en un escenario internacional cada vez más inestable.


Terremoto en Colombia: subió a 111 la cifra de muertos y hay 87 heridos

Brasil degradó la relación diplomática con Argentina tras los dichos de Javier Milei sobre Lula

Multas por circular por la Costanera y arrojar residuos en un espacio público

CAPS de guardia este sábado: horarios y centros de salud que atenderán en Ushuaia, Río Grande y Tolhuin

Gran Premio de la Hermandad: 52 años de una carrera que se convirtió en leyenda







