
Alfredo Benicio: el veterano que asistió heridos en el Irízar y vivió la guerra sin que su familia lo supiera
19640 Noticias
En el marco del 44° aniversario de la Gesta de Malvinas, el veterano Alfredo Benicio compartió su testimonio en diálogo con 19640 Noticias, donde recordó su participación en la guerra de 1982 a bordo del rompehielos ARA Almirante Irízar.
Nacido en San Antonio de los Cobres, en la provincia de Salta, Benicio ingresó a la Armada Argentina a los 16 años y desarrolló su formación en la Escuela de Mecánica de la Armada. Durante el conflicto, formó parte de la tripulación del Irízar, un buque que inicialmente cumplió funciones logísticas y luego fue reconvertido en hospital.
“Nosotros llevábamos material, personal y todo lo que se necesitaba en Malvinas”, explicó.
En una primera etapa, el Irízar fue clave en el traslado de tropas, insumos y equipamiento hacia las islas. Sin embargo, con el avance del conflicto y la imposibilidad de continuar con el apoyo logístico directo, el buque regresó al continente y fue adaptado para cumplir tareas sanitarias.
“Después volvimos como buque hospital. Íbamos a buscar heridos y prisioneros”, recordó.
Dentro del barco, Benicio cumplía funciones en el área de cubierta, encargándose del mantenimiento exterior y participando en la recepción de helicópteros que trasladaban personal desde las islas.
“Recibíamos a los heridos que llegaban en helicóptero y los trasladábamos para su atención”, detalló.
Durante la guerra, permaneció embarcado durante varios meses, en un contexto donde la información era escasa y la comunicación con el exterior prácticamente inexistente.
“Mi familia no sabía nada, no sabían si yo estaba en la guerra”, contó.
Recién tiempo después del conflicto pudo reencontrarse con sus seres queridos y compartir lo vivido. Según relató, fue entonces cuando tomó verdadera dimensión de lo ocurrido.
“En el momento no tomábamos conciencia de lo que pasaba. Eso llegó después”, explicó.
El regreso al continente se dio tras varios meses de operaciones, con escalas en Ushuaia, Puerto Madryn y Puerto Belgrano, hasta finalmente retornar a Buenos Aires.
Con los años, continuó su carrera en la Armada y fue destinado a distintos puntos del país, incluyendo Río Gallegos y Tierra del Fuego, donde finalmente se radicó.
Desde 2009 reside en Río Grande, ciudad donde se estableció tras su retiro luego de 35 años de servicio en la fuerza.
A más de cuatro décadas del conflicto, su testimonio refleja el rol fundamental de los buques logísticos y sanitarios durante la guerra, así como también las historias de quienes vivieron el conflicto sin contacto con sus familias y con escasa información sobre lo que ocurría.



“7 kilómetros por Malvinas” reunió a cientos de participantes en la ciudad

Alfredo Benicio: el veterano que asistió heridos en el Irízar y vivió la guerra sin que su familia lo supiera

“Mi hijo no tuvo justicia”: el duro testimonio de la madre de Alexis Baciocchi tras la condena

Choque en la Ruta N° 3: tres heridos tras colisión entre una camioneta y un colectivo




