Un informe económico advierte sobre el futuro de la industria fueguina

Un informe económico advierte que la apertura comercial y el retiro de subsidios ponen en tensión al régimen industrial de Tierra del Fuego, en un contexto de reconfiguración productiva impulsada por el nuevo modelo económico.

TIERRA DEL FUEGO28/01/202619640 Noticias19640 Noticias
Industria fueguina

El cambio de rumbo de la economía argentina comienza a exhibir sus efectos sobre los sectores históricamente protegidos por el Estado. En ese escenario, el régimen promocional de Tierra del Fuego aparece como uno de los principales focos de incertidumbre frente a un modelo que prioriza la eficiencia y la competitividad por sobre el sostenimiento artificial de la industria.

Un reciente informe elaborado por la consultora Econviews, dirigida por el economista Miguel Kiguel, advierte que la Argentina atraviesa una transformación profunda de su matriz productiva, marcada por el retiro gradual de subsidios y aranceles que durante décadas apuntalaron a determinados sectores industriales.

El análisis define este proceso como un “sinceramiento productivo”, en el cual se desmontan los mecanismos de protección estatal que permitían la supervivencia de actividades con baja competitividad estructural. En este nuevo contexto, el régimen industrial de Tierra del Fuego se presenta como uno de los casos más emblemáticos de un modelo que enfrenta serias dificultades para sostenerse en un escenario de mayor apertura comercial.

Según el informe, la economía nacional comienza a desplazarse a dos velocidades. Por un lado, sectores como la agroindustria, la minería y la energía, con Vaca Muerta como principal exponente, consolidan su crecimiento exportador sin necesidad de asistencia fiscal. Por otro, las manufacturas de origen industrial, especialmente aquellas desarrolladas bajo esquemas promocionales, quedan expuestas a un proceso de “destrucción creativa” que obliga a una reconversión acelerada.

El documento señala que el capital tiende a abandonar áreas de “baja productividad artificial” para concentrarse en actividades donde el país cuenta con ventajas comparativas genuinas, impulsando una reconfiguración sectorial que resulta inevitable pero socialmente costosa.

No obstante, el informe también advierte sobre los riesgos de implementar este modelo bajo un tipo de cambio apreciado, lo que podría derivar en una “desindustrialización prematura”: una contracción del sector fabril antes de que la economía esté en condiciones de absorber la pérdida de empleo industrial a través del sector servicios.

A diferencia de las industrias protegidas, los sectores considerados ganadores en el nuevo esquema económico son intensivos en capital, pero generan menos puestos de trabajo, lo que plantea un desafío adicional en términos de empleo y cohesión social, en un contexto en el que el Estado reduce su rol como amortiguador.

En este escenario, la industria subsidiada de Tierra del Fuego se encuentra en una encrucijada. El pasado proteccionista ya no aparece como un resguardo sostenible, mientras que el éxito del programa económico dependerá de la capacidad de gestionar una transición ordenada que evite un impacto social abrupto.

El diagnóstico del informe es contundente: la reconversión productiva no es una opción, sino una condición necesaria para un país que busca competitividad basada en recursos naturales, conocimiento y eficiencia, en lugar de sostenerla a través de decretos y subsidios.

Deleite

Te puede interesar
Lo más visto

Suscríbete al newsletter para recibir periódicamente las novedades en tu email

Martínez Sosa Banner