
Pruebas PISA 2025: Argentina empeoró en Matemática, Lectura y Ciencias y quedó octava en América Latina
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Los resultados de las pruebas PISA 2025 volvieron a poner bajo la lupa el desempeño educativo de Argentina. El país retrocedió en Matemática, Lectura y Ciencias respecto de la evaluación de 2022 y quedó en el octavo lugar entre los 13 países latinoamericanos que participaron.
El dato más preocupante aparece en Matemática: el 76% de los estudiantes argentinos de 15 años no alcanzó el nivel mínimo de desempeño que establece PISA. En otras palabras, apenas el 24% logró ubicarse en el nivel 2 o por encima.
La situación representa un deterioro respecto de la medición anterior. En 2022, el porcentaje de estudiantes que se encontraba por debajo de ese nivel era del 73%, mientras que en 2006 y 2009 había sido del 64%. La proporción aumentó al 66% en 2012, al 69% en 2018 y volvió a crecer en las últimas dos evaluaciones.
Argentina obtuvo 367 puntos en Matemática, 11 menos que en 2022. El resultado la ubicó en el puesto 75 entre los 91 sistemas educativos evaluados y dejó al país por debajo del promedio de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).
La distancia con el promedio de la organización resulta significativa: mientras el 76% de los estudiantes argentinos quedó por debajo del nivel 2, en los países de la OCDE esa proporción fue del 35%.
Además, los resultados muestran una baja presencia de estudiantes argentinos en los niveles más altos de desempeño. El 49% quedó por debajo del nivel 1a, otro 27% se ubicó en el nivel 1 y solamente el 24% alcanzó los niveles 2, 3 o 4. Prácticamente no hubo estudiantes argentinos en el nivel 5 o superior, mientras que en el promedio de la OCDE ese grupo representa el 8%.
El retroceso tampoco se limitó a Matemática. En Lectura, Argentina obtuvo 389 puntos, 12 menos que en 2022. El 59% de los estudiantes quedó por debajo del nivel mínimo, cuatro puntos porcentuales más que en la evaluación anterior.
Los especialistas advierten que este resultado no significa que seis de cada diez adolescentes no sepan leer, sino que no alcanzan las habilidades de comprensión exigidas por la evaluación para su edad.
Entre las principales dificultades aparecen la capacidad para realizar inferencias, jerarquizar información, identificar ideas principales y sostener la comprensión frente a textos extensos y complejos.
En los niveles superiores, la situación también es limitada: apenas el 1% de los estudiantes argentinos alcanzó los niveles 5 o 6, asociados a tareas como detectar sesgos, evaluar fuentes y desarrollar interpretaciones más complejas.
En Ciencias, Argentina obtuvo 393 puntos, 13 menos que en 2022. El 59% de los estudiantes tampoco alcanzó el nivel mínimo de desempeño, frente al 26% registrado en promedio por los países de la OCDE. Apenas el 1% llegó a los niveles 5 o superiores.
En las tres áreas evaluadas se observa así una misma tendencia: Argentina perdió puntos respecto de 2022. La caída fue del 2,9% en Matemática, del 3% en Lectura y del 3,2% en Ciencias.
La comparación regional tampoco resulta favorable. Argentina quedó octava entre los 13 países latinoamericanos evaluados en las tres áreas.
En Matemática, por ejemplo, el porcentaje de estudiantes que no alcanzó el nivel mínimo fue del 72% en Brasil, 71% en Colombia, 70% en Costa Rica y Perú, 69% en México, 59% en Chile y 57% en Uruguay. Argentina, con el 76%, quedó por debajo de todos esos países en este indicador.
Para los especialistas, uno de los principales problemas está relacionado con la falta de mejoras sostenidas a lo largo de la trayectoria educativa. El desempeño en Matemática viene deteriorándose desde hace años y los resultados de PISA 2025 profundizan una tendencia que ya había sido advertida en evaluaciones anteriores.
La analista de datos de Argentinos por la Educación Lucía Vallejo sostuvo que “desde 2009 el país viene cayendo de manera sostenida en los puntajes de PISA Matemática”, por lo que consideró que el resultado no puede interpretarse únicamente como un fenómeno coyuntural.
La especialista también señaló que la dificultad no comienza cuando los estudiantes llegan a la escuela secundaria. Según su análisis, los problemas de aprendizaje deben abordarse desde la primaria para que puedan observarse mejoras posteriormente.
El diagnóstico plantea además la necesidad de darle a Matemática una prioridad similar a la que comenzó a tener la alfabetización en los últimos años. La mejora, según los especialistas, requiere políticas educativas sostenidas y una intervención que abarque toda la trayectoria escolar.
La edición 2025 de PISA contó con la participación de más de 760.000 estudiantes de 91 países y economías. En Argentina fueron evaluados 11.093 alumnos de 412 escuelas.
La prueba, que se realiza cada tres años bajo la organización de la OCDE, evalúa a estudiantes de 15 años y busca medir no solamente los conocimientos adquiridos, sino también su capacidad para aplicar lo aprendido a situaciones nuevas y resolver problemas.
En cada edición una de las áreas tiene un papel central. En 2025 el foco estuvo puesto en Ciencias, mientras que Matemática y Lectura también fueron evaluadas.
Los resultados dejan un escenario complejo para el sistema educativo argentino: más estudiantes quedaron por debajo de los niveles mínimos, cayó el puntaje promedio en las tres áreas y el país se mantiene por detrás de varios de sus vecinos latinoamericanos.
El desafío, según los análisis de los especialistas, no consiste solamente en mejorar el resultado de la próxima evaluación, sino en revertir una tendencia de deterioro que se viene acumulando desde hace años y que comienza mucho antes de que los estudiantes lleguen a los 15 años.


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