A 50 años del episodio del Shackleton en el Atlántico Sur: el día que Argentina marcó un límite en Malvinas

El 4 de febrero de 1976, la Armada Argentina interceptó al buque británico RRS Shackleton en aguas cercanas a Malvinas. A 50 años del hecho, el episodio permanece como un hito en la defensa de la soberanía nacional.

INTERÉS GENERAL04/02/202619640 Noticias19640 Noticias
Destructor ARA Alfonsina Storni

Cada 4 de febrero recuerda uno de los episodios más firmes en la historia del reclamo argentino sobre las Islas Malvinas. En 1976, el cruce entre la Armada Argentina y el buque británico RRS Shackleton dejó una señal clara en el Atlántico Sur y se convirtió en una efeméride ligada a la defensa de la soberanía nacional.

El 4 de febrero de 1976, a 78 millas al sur de Puerto Argentino, el destructor ARA Almirante Storni interceptó al buque de investigación oceanográfica británico RRS Shackleton, que realizaba tareas de exploración en aguas del Atlántico Sur. La presencia del navío inglés no era casual: su misión estaba vinculada al estudio del potencial petrolero en torno a las Islas Malvinas.

Desde el Storni, un ex destructor estadounidense de la clase Fletcher conocido como “El Galgo”, se emitió una advertencia que quedaría grabada en la historia naval argentina: “Detenga las máquinas o abriré fuego”. La orden se apoyaba en el reclamo argentino sobre las 200 millas marítimas alrededor del archipiélago.

El capitán del Shackleton, bajo instrucciones del gobernador colonial de las islas, Neville French, decidió no acatar la orden ni aceptar ser escoltado al puerto de Ushuaia. La tensión escaló con la incorporación de un avión Neptune de la Armada Argentina, que sobrevoló la zona como refuerzo disuasivo.

Ante la negativa británica, el Almirante Storni efectuó disparos de advertencia sobre la proa del buque de investigación, que continuó su rumbo hacia Puerto Argentino. El destructor argentino lo siguió hasta las inmediaciones del puerto malvinense y luego se retiró, dejando un mensaje inequívoco: la Argentina no reconocía el derecho del Reino Unido a explotar los recursos naturales de las islas.

El episodio tuvo consecuencias diplomáticas inmediatas. El Reino Unido elevó una protesta formal y llevó el reclamo al Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Para la Argentina, en cambio, quedó registrado como un acto de afirmación soberana, avalado por el gobierno de entonces, encabezado por María Estela Martínez de Perón.

A medio siglo de aquel cruce naval, el incidente del Shackleton se recuerda como una postal de época y una señal política clara. En un contexto en el que el interés británico por los recursos del Atlántico Sur comenzaba a hacerse visible, la Argentina marcó un límite y dejó asentada una posición que aún hoy continúa vigente.

Deleite

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