Día Nacional del Gas: del autoabastecimiento, a llevar al mundo el GNL de Vaca Muerta

El 80 aniversario del Día Nacional del Gas encuentra a la industria ante un cambio de paradigma para pasar del viejo anhelo del autoabastecimiento a estar en las puertas del desafío de exportar al mundo como el gas licuado.

País05/03/202519640 Noticias19640 Noticias
Gas YPF

El 5 de marzo de 1945 se creó la Dirección Nacional del Gas, que luego sería Gas del Estado, y que dio origen a que en esta fecha se celebre el Día Nacional del Gas. A 80 años de esa efemérides, la industria hidrocarburífera argentina sigue apostando a su producción, pero ya no en vistas a lograr el autoabastecimiento que por tantos años se pregonó, sino que ahora la meta es llegar al mundo de la mano del GNL para multiplicar así las exportaciones.

En este nuevo escenario hay una clave ineludible de fondo, una condición sine qua non para que las metas de la industria hayan virado hacia apostar a lo grande, y no es otra cosa más que el desarrollo de Vaca Muerta.

De acuerdo a los registros oficiales de la Secretaría de Energía de la Nación, durante el año pasado la producción de gas tuvo un promedio diario, los 366 días del año ya que fue bisiesto- de 138,79 millones de metros cúbicos.

Este nivel de producción marcó un incremento del 5,32% en relación con el 2023, cuando la producción media del año había sido de 131,78 millones de metros cúbicos. Y tuvo toda su explicación en el shale gas de Vaca Muerta, dado que en los segmentos del convencional y del tight, el balance del año marcó que hubo una caída.

En concreto, la producción de gas convencional se retrotrajo un 5,94% durante el 2024; mientras que la de tight o gas de arenas compactas, cayó otro 6,35%. Que el 2024 haya cerrado entonces un año en alza se debe exclusivamente al gas de Vaca Muerta, que trepó un 12,04% y compensó con creces estas caídas.

Pero este crecimiento de la producción del gas de Vaca Muerta es mucho más destacado si lo que se observa son los volúmenes totales dado que la producción de la formación shale es hoy más de la mitad del gas natural de todo el país.

En detalle, durante el año pasado la producción promedio de shale gas por día fue de 69,12 millones de metros cúbicos, y representó el 50,19% de todo el gas que se generó en el año. El convencional fue el segundo flujo en términos de peso en el año, con 51,91 millones de metros cúbicos diarios y representó el 37,4%.

Mientras que el tight gas descendió hasta los 17,73 millones de metros cúbicos por día, con el restante 12,41% del total del país.

De esta forma, no solo la producción de las áreas de Vaca Muerta se convirtió en el principal flujo, incluso con la puesta en marcha de la plataforma Fénix, en el offshore, sino que da cuenta que sin sus metros cúbicos el país estaría muy lejos de poder cubrir su consumo mínimo y se debería recurrir a enormes importaciones. 

La expansión del 2024
 
Pero este auge del shale gas de Vaca Muerta no se debe a la puesta al mercado exportador, y mucho menos al gas natural licuado (GNL), par el que aún se deberá aguardar un año y medio más para ver los primeros resultados.

El auge del 2024 se debió a la ampliación de las redes nacionales de transporte de gas, las líneas troncales que hacen a ese viejo anhelo nacional, el del autoabastecimiento. Durante el año pasado se pusieron en funcionamiento finalmente las plantas compresoras del ex Gasoducto Néstor Kirchner, ahora rebautizado como Perito Moreno.

Estas plantas permitieron elevar la cantidad de gas que circula en esta nueva línea que se inauguró en agosto de 2023 y que no solo permitió despedir el barco para importar GNL de Bahía Blanca, sino que ha permitido también contar con más gas en las redes, reemplazando buena parte los líquidos como el gasoil y fuel oil que se utilizan en la generación térmica y que generalmente son importados.

La segunda clave del 2024 fue la Reversión del Gasoducto Norte, que permitió poner fin al ingreso diario de gas desde Bolivia, reduciendo así también las importaciones. En este obra aún están pendientes la reversión de dos plantas compresoras para elevar de 15 a 19 millones de metros cúbicos su capacidad de transporte, pero las olas de calor de este verano -que obligaron a importar gas desde Chile- dejaron en evidencia que no alcanzará solo con eso.

Desde la industria ya se analiza la construcción de un nuevo gasoducto, que una directamente el corazón de Vaca Muerta, que en el sector del gas es Tratayén, con Córdoba, en donde se inauguró el nuevo ducto de La Carlota a Tío Pujio.

Esa obra, aún en la nebulosa de los planes, permitirá no solo avanzar en el autoabastecimiento, sino en especial potenciar las exportaciones de gas a Brasil, dado que pese a la cantidad de contratos firmados, aún ni una sola molécula ha cruzado la frontera ya sea por la línea de Bolivia, como por la de Paso de los Libres.

Se espera que en este otoño se registren días en los que el Gasoducto Norte tenga saldos exportables, que puedan funcionar como una muestra de la calidad del gas que Argentina y Vaca Muerta pueden exportar por esas líneas.

Sin embargo, así como un nuevo ducto es necesario para llegar de una forma más estable a esos compradores del exterior, la gran meta de la industria está en los proyectos de GNL.

Esto es, lo que se conoce como un game changer, un cambio disruptivo para salir del juego acotado de exportaciones que hoy llegan a picos de apenas 10 millones de metros cúbicos al día, a apuestas como la liderada por YPF con el proyecto Argentina LNG, que busca colocar más de 100 millones de metros cúbicos de gas natural por día bajo la forma del GNL.

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