Mora récord: los bancos prevén más demanda de créditos por parte de las familias

Las entidades prevén un aumento de los pedidos de hipotecas, tarjetas y préstamos al consumo durante el último trimestre de 2026. La mora bancaria de los hogares bajó al 12,8% en agosto, aunque continúa en niveles elevados.
NACIONAL24/10/202619640 Noticias19640 Noticias
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Los bancos argentinos anticipan un incremento de la demanda de crédito por parte de las familias durante el cuarto trimestre de 2026, especialmente en préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito y otras líneas destinadas al consumo. La proyección surge de la Encuesta de Condiciones Crediticias (ECC) del Banco Central de la República Argentina (BCRA), en un contexto marcado por la persistencia de elevados niveles de morosidad y condiciones de acceso al financiamiento que no presentarían cambios significativos.

Según el relevamiento del Banco Central, durante el tercer trimestre las entidades financieras percibieron una situación de estabilidad en la demanda de créditos de los hogares, sin variaciones importantes en los pedidos de préstamos hipotecarios, prendarios, tarjetas y otras líneas de consumo.

Sin embargo, las expectativas para los últimos tres meses del año muestran un escenario diferente. Los bancos prevén un aumento de las solicitudes de préstamos hipotecarios, tarjetas de crédito y otros créditos al consumo. En cambio, la demanda de financiamiento prendario permanecería prácticamente sin cambios.

Esta expectativa de crecimiento no implica que las entidades vayan a flexibilizar de manera generalizada las condiciones para otorgar préstamos. De acuerdo con la encuesta, los criterios de aprobación se mantendrían sin modificaciones significativas durante el cuarto trimestre.

El panorama del crédito familiar está condicionado por el deterioro de la capacidad de pago registrado desde 2025. La morosidad de los préstamos bancarios destinados a los hogares alcanzó en julio su nivel más alto en más de dos décadas.

El último dato oficial disponible citado en el informe mostró una leve reducción de la mora, del 12,9% en julio al 12,8% en agosto. Aunque representa una mejora marginal, el indicador continúa reflejando las dificultades de una parte de las familias para cumplir con sus compromisos financieros.

La situación es aún más delicada en el financiamiento otorgado por proveedores no financieros, donde la morosidad llegó al 33,9%, después de 21 meses consecutivos de aumentos. Este segmento representa el 17% del financiamiento total destinado a los hogares, considerando los préstamos de bancos, financieras y compañías no financieras.

Analistas de la consultora 1816 señalaron que la baja de agosto estuvo vinculada con una reducción en términos reales de los saldos en mora. También identificaron factores que podrían contribuir a una mejora gradual en los próximos meses, entre ellos el aumento de las refinanciaciones y la disminución de los créditos con atrasos de hasta 90 días.

No obstante, los cambios en la situación de los deudores pueden tardar en reflejarse en las estadísticas oficiales, especialmente cuando las obligaciones acumulan períodos prolongados de incumplimiento.

Durante el tercer trimestre, los préstamos hipotecarios fueron la excepción dentro del financiamiento a las familias, ya que los bancos flexibilizaron significativamente algunos criterios de aprobación.

El Índice de Difusión utilizado por el BCRA para medir la tendencia de las respuestas de las entidades alcanzó el 22% en este segmento. Además, los bancos informaron una flexibilización de los márgenes aplicados sobre el costo de fondeo en casi todas las líneas de crédito para hogares.

Sin embargo, las condiciones no evolucionaron de la misma manera en todos los aspectos. En los préstamos hipotecarios, los montos máximos se flexibilizaron moderadamente, mientras que los plazos de devolución mostraron una restricción de magnitud similar. En las tarjetas de crédito, en tanto, se registró una restricción moderada en las comisiones.

Para el cierre del año, las entidades no esperan cambios significativos en los estándares generales de aprobación de los préstamos destinados a las familias.

La encuesta del Banco Central también mostró diferencias entre el comportamiento del crédito familiar y el empresarial. Durante el tercer trimestre, los bancos registraron una caída significativa de la demanda de préstamos por parte de las empresas.

El Índice de Difusión general se ubicó en -35,1%. En las pequeñas y medianas empresas (pymes), el indicador también fue de -35,1%, mientras que en las compañías de mayor tamaño alcanzó el -19%.

Para el cuarto trimestre, las entidades esperan una recuperación moderada de la demanda de crédito empresarial, con un índice general proyectado del 7,2%. La mejora estaría impulsada principalmente por las grandes compañías, mientras que para las pymes se anticipa una situación de estabilidad.

En cuanto a las condiciones de aprobación, los bancos señalaron que durante el tercer trimestre endurecieron moderadamente los criterios para otorgar financiamiento a las empresas, con un impacto más marcado en las pequeñas y medianas compañías.

Las proyecciones bancarias anticipan más solicitudes de financiamiento de las familias durante el último trimestre de 2026, especialmente para la compra de viviendas y el consumo. Sin embargo, el elevado nivel de morosidad y la ausencia de una flexibilización generalizada de los requisitos de aprobación siguen siendo factores relevantes para la evolución del crédito.

En este escenario, la demanda esperada convivirá con condiciones financieras exigentes y con dificultades de pago que afectan tanto a los hogares como a determinados sectores empresariales. La evolución de las refinanciaciones, los atrasos y las políticas crediticias será clave para determinar si el repunte previsto se concreta durante los últimos meses del año.

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