Zona Fría: hoy el Senado debate una reforma que podría aumentar hasta un 25% el gas en Tierra del Fuego

Tierra del Fuego y el resto de la Patagonia continuarían dentro del régimen, pero la nueva fórmula de cálculo implicaría aumentos en las facturas. Otras provincias perderían el beneficio automático.
 
TIERRA DEL FUEGO24/09/202619640 Noticias19640 Noticias
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La Cámara de Senadores tratará la reforma del régimen de Zona Fría, un proyecto que propone modificar el actual esquema de subsidios al gas y que tendrá un impacto diferente según la región del país. Para Tierra del Fuego y el resto de la Patagonia, el beneficio se mantendría, aunque con un cambio en la forma de calcularlo que, de acuerdo con las estimaciones difundidas durante el tratamiento de la iniciativa, también generaría aumentos en las facturas.

El proyecto impulsado por el Gobierno nacional ya cuenta con media sanción de la Cámara de Diputados, obtenida en mayo, y llegó al Senado sin modificaciones. La iniciativa busca volver al criterio climático original del régimen, creado en 2002, por el cual quedarían comprendidos la Patagonia, Malargüe, en Mendoza, y la Puna.

Para los usuarios de Tierra del Fuego, esto significa que la provincia continuaría dentro del esquema de Zona Fría. Sin embargo, mantener el beneficio no implicaría conservar el descuento en las mismas condiciones actuales.

Actualmente, la bonificación sobre el gas puede ubicarse entre el 30% y el 50%, según la región, y se aplica sobre el total de la factura. La reforma propone modificar esa metodología y establecer que el subsidio se calcule exclusivamente sobre el Precio de Ingreso al Sistema de Transporte (PIST).

El PIST constituye uno de los componentes de la factura residencial. Los otros conceptos, entre ellos el Valor Agregado de Distribución (VAD), el costo del transporte y los impuestos, quedarían fuera de la base utilizada para calcular el descuento.

Por este cambio, los usuarios que permanezcan dentro de Zona Fría también afrontarían un aumento, aunque continúen recibiendo el beneficio. Las estimaciones mencionadas durante la discusión del proyecto ubican la suba para la denominada zona histórica en torno al 25%.

De esta manera, para Tierra del Fuego el efecto de la reforma no sería la eliminación del subsidio, sino una reducción del alcance efectivo de la bonificación, debido a la modificación de la base sobre la que se calcula. El impacto final en cada factura dependerá, entre otros factores, del consumo y de los componentes tarifarios vigentes.

El escenario será diferente para las localidades que fueron incorporadas al régimen de Zona Fría mediante la ampliación aprobada en 2021. Aquella modificación extendió el beneficio a zonas de Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, San Luis y otras provincias, llevando el universo de beneficiarios de aproximadamente 950.000 a 4 millones de hogares.

El proyecto que analiza el Senado propone dejar sin el beneficio automático a esas regiones y volver al criterio climático establecido originalmente.

En consecuencia, los hogares ubicados fuera de la Patagonia, Malargüe y la Puna que queden excluidos del régimen general deberán cumplir determinados requisitos para acceder a otro esquema de asistencia.

En la provincia de Buenos Aires, el único municipio que conservaría el subsidio por pertenecer formalmente a la Patagonia sería Patagones. Los otros 94 municipios incluidos en la ampliación de 2021 quedarían fuera del régimen general. Entre ellos se encuentran Bahía Blanca, Mar del Plata, Tandil, Necochea, Olavarría, Tres Arroyos, Azul, Junín, Pergamino, Pinamar, Villa Gesell y Villarino, entre otros.

A nivel nacional, las estimaciones utilizadas durante el debate señalan que alrededor de 3,35 millones de usuarios podrían dejar de contar con el beneficio automático si la reforma es aprobada.

El impacto, sin embargo, no significaría necesariamente que todos esos hogares queden sin ningún tipo de subsidio.

Los usuarios de las zonas excluidas podrían acceder al Subsidio Energético Focalizado (SEF) si cumplen con los criterios de vulnerabilidad socioeconómica establecidos. El proyecto contempla como referencia un límite de ingresos equivalente a tres Canastas Básicas Totales del INDEC, que según las cifras mencionadas en el texto analizado se ubicaría actualmente en torno a los $4,4 millones mensuales para una familia tipo.

También se contempla el acceso para determinados hogares que cuenten con Certificado de Vivienda Familiar del ReNaBaP, veteranos de Malvinas o integrantes con Certificado Único de Discapacidad (CUD), de acuerdo con las condiciones que establezca la Secretaría de Energía.

Quienes no ingresen al esquema focalizado perderían el beneficio general que actualmente reciben por Zona Fría.

Como ejemplo del impacto fuera de la Patagonia, un informe de IERAL Fundación Mediterránea estimó que un hogar de Bahía Blanca con un consumo promedio de 118 metros cúbicos mensuales podría pasar de pagar $19.945 a $39.890 si quedara fuera del régimen y no accediera a otro subsidio. Para los usuarios que sí calificaran para el subsidio focalizado, el mismo análisis estimó una suba menor.

La secretaria de Energía, María Carmen Tettamanti, había señalado durante el debate que los usuarios de las zonas templadas que pierdan el beneficio podrían afrontar incrementos de aproximadamente $15.000 mensuales.

En paralelo a la discusión sobre el gas, el Gobierno nacional avanzó con un acuerdo con gobernadores del norte del país para ampliar los subsidios eléctricos destinados a zonas con temperaturas cálidas y muy cálidas durante los meses de mayor consumo.

El acuerdo fue negociado en agosto por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el entonces jefe de Gabinete, Diego Santilli, con gobernadores de Catamarca, Salta, Chaco, Corrientes y Jujuy.

La propuesta contempla elevar el bloque adicional de consumo subsidiado para la Zona Muy Cálida de 300 a 550 kWh, mientras que para la Zona Cálida pasaría de 150 a 300 kWh, durante el período comprendido entre noviembre y abril.

Este compromiso, según la información difundida sobre la negociación, no forma parte del texto de la reforma de Zona Fría que tiene media sanción. El Gobierno se comprometió a instrumentar la ampliación mediante una resolución publicada en el Boletín Oficial una vez aprobada la reforma.

Uno de los principales argumentos del Gobierno nacional para impulsar la modificación es la necesidad de reducir el costo fiscal del régimen de subsidios. Las estimaciones oficiales citadas durante el debate proyectan un ahorro de aproximadamente $272.099 millones si la reforma se convierte en ley.

El esquema actual genera, según las cifras difundidas, un déficit estimado en $485.000 millones, que es financiado parcialmente mediante un recargo del 7,5% sobre el gas. Ese mecanismo habría resultado insuficiente para cubrir los costos luego de la ampliación del régimen en 2021.

Al mismo tiempo, el acuerdo con las provincias del norte implicaría un gasto adicional en subsidios eléctricos estimado entre US$71 millones y US$90 millones anuales, lo que reduciría parte del ahorro fiscal previsto.

Además, debido al momento del año en que se debate la modificación, el ahorro fiscal efectivo de la reforma comenzaría a observarse principalmente a partir de 2027.

De esta manera, el proyecto que analiza el Senado plantea un nuevo esquema con efectos diferenciados: Tierra del Fuego y la Patagonia conservarían el régimen de Zona Fría, pero con una modificación que igualmente generaría aumentos en las facturas, mientras que numerosas localidades incorporadas en 2021 perderían el beneficio automático y deberían acceder a un subsidio focalizado si cumplen con los requisitos establecidos.

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