
Juan Pablo Deluca: “En el último año, hemos perdido uno de cada tres puestos de trabajo industriales”
19640 Noticias
En diálogo con Diario del Fin del Mundo, el economista y presidente de Río Grande Activa, Juan Pablo Deluca, analizó el escenario que atraviesa la industria de Tierra del Fuego y sus consecuencias sobre la economía provincial. Según señaló, los puestos industriales directos pasaron de unos 16.500 registrados entre 2013 y 2015 a alrededor de 6.000 en la actualidad, mientras que en el último año se perdió aproximadamente uno de cada tres empleos del sector.
El impacto, advirtió, ya excede a las fábricas y alcanza a proveedores, comercios, trabajadores, consumo, recaudación y condiciones de vida, especialmente en Río Grande.
Deluca calificó el momento actual como “uno de los peores momentos de los últimos 20 años” para la industria fueguina y puso el foco en la magnitud de la pérdida de puestos de trabajo: “Hoy tenemos un tercio de eso y, en el último año, hemos perdido uno de cada tres puestos de trabajo industriales”.
El economista recordó además el origen y la importancia de la Ley 19.640, que estableció condiciones para el desarrollo productivo de Tierra del Fuego en función de razones geopolíticas que, a su entender, continúan vigentes.
En su diagnóstico, la situación actual está relacionada con decisiones adoptadas por el Gobierno nacional y no responde simplemente a una tendencia internacional de desindustrialización.
Según explicó, mientras distintos países buscan fortalecer su producción interna, el esquema económico nacional prioriza actividades como energía, minería, agricultura y ganadería, mientras que sectores como industria, construcción y comercio se encuentran entre los más afectados.
Para Tierra del Fuego, el impacto es particularmente significativo debido al peso de esas actividades en la economía provincial: “Nos pega de lleno a la economía de Tierra del Fuego”.
Entre las medidas que Deluca identificó como perjudiciales para la industria fueguina se encuentran la apertura de las importaciones y la reducción de aranceles sobre productos electrónicos.
El economista sostuvo que durante el primer trimestre de 2026 las importaciones de celulares se multiplicaron por seis, mientras que la producción local se redujo a la mitad en un mercado que, además, atraviesa una fuerte pérdida del poder adquisitivo.
En ese sentido, rechazó el argumento de que el costo de los productos electrónicos esté determinado principalmente por la producción fueguina; “El problema del precio de la electrónica nunca fue Tierra del Fuego”.
Y cuestionó los resultados obtenidos tras la modificación de las condiciones comerciales: “Se abrieron las importaciones, se impactó Tierra del Fuego, se perdieron puestos de trabajo industriales, capacidad instalada desaprovechada y el precio de los celulares tuvo una variación menor al uno por ciento”.
Otro de los puntos planteados durante la entrevista fue la comparación entre la situación de la industria y los incentivos que el Gobierno nacional otorga a determinados proyectos mediante el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Deluca aclaró que no cuestiona el desarrollo de actividades como la minería y la energía, pero consideró que esas inversiones no deberían reemplazar a la industria ni avanzar sin generar empleo y valor agregado local: “El RIGI aparece como única política productiva del Gobierno nacional, pero no hay razón por la cual eso tenga que sustituir a la industria fueguina”.
Para el economista, el debate no debería plantearse entre una actividad y otra, sino en función de cómo cada proyecto puede contribuir a generar empleo, proveedores locales y mayor valor agregado en la provincia.
La pérdida de puestos de trabajo industriales, explicó Deluca, genera un efecto multiplicador sobre el resto de la economía.
Estimó alrededor de 5.000 puestos directos menos y unos 10.000 empleos si se incorporan los indirectos: “Estamos hablando de 10.000 familias de Tierra del Fuego que perdieron el sustento, todo su ingreso”.
La caída de la actividad fabril también repercute sobre transportistas, comercios, gastronomía, limpieza, embalaje y empresas proveedoras: “Cuando se cae la actividad de las fábricas, también todo ese ecosistema de empresas proveedoras que hay en nuestras ciudades se cae”.
Según señaló, aproximadamente la mitad de los ingresos de Río Grande dependen de manera directa o indirecta de la industria, por lo que la contracción del sector termina trasladándose al conjunto de la economía local.
El fenómeno también impacta sobre la recaudación, reduciendo los recursos disponibles para el Estado y generando mayores dificultades para sostener consumos y obligaciones básicas.
Deluca describió este proceso como “una cascada que va en aumento”.
El deterioro de los ingresos también comenzó a reflejarse, según el diagnóstico planteado por Deluca, en un crecimiento del endeudamiento y la morosidad en Río Grande, junto con una mayor demanda de asistencia.
El economista describió situaciones en las que vecinos que perdieron sus empleos recurren al Estado para resolver necesidades básicas: “Cuando uno tiene una responsabilidad directa, por ejemplo en un municipio, es la primera puerta que vienen a tocar: vecinos que necesitan un plato de comida, una ayuda para el alquiler y obviamente piden trabajo, pero no hay trabajo”.
También señaló que algunas personas que quedaron fuera del mercado laboral comenzaron a utilizar sus vehículos para generar ingresos a través de aplicaciones.
A este escenario sumó un dato demográfico que consideró significativo: una estimación poblacional de Río Grande habría registrado por primera vez una variación interanual negativa, fenómeno que vinculó con el deterioro económico y laboral.
Deluca responsabilizó al Gobierno nacional por el rumbo económico y productivo adoptado y extendió sus críticas a los representantes de Tierra del Fuego pertenecientes a La Libertad Avanza.
Según planteó, los representantes de la Provincia en el Congreso deberían intervenir para defender los intereses de los fueguinos frente a decisiones que impactan sobre el empleo y la actividad económica: “Los representantes de Tierra del Fuego a nivel nacional son responsables de lo que está sucediendo, si no, ¿para qué están? Están para llevar los intereses tanto de la población como de la provincia y defenderlos a nivel nacional, y no lo están haciendo”.
También cuestionó la situación del Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva (FAMP) y la existencia de recursos sin utilizar o sobre los cuales, según sostuvo, no existe información suficiente respecto de su destino.
En ese contexto, planteó incluso la posibilidad de que parte de esos recursos puedan orientarse a trabajadores y familias afectadas por la pérdida de empleo.
En uno de los tramos más críticos de la entrevista, Deluca definió a Tierra del Fuego como una “economía de sacrificio” dentro del modelo económico nacional.
Para el economista, el problema no radica únicamente en la reducción de la actividad industrial, sino en que esa caída se produzca sin alternativas productivas capaces de absorber a los trabajadores que quedan fuera de las fábricas: “Tierra del Fuego está sacrificando su economía en los altares del modelo nacional libertario”.
Sin embargo, aclaró que la respuesta no debería limitarse a intentar regresar exactamente al escenario anterior.
Frente al nuevo contexto, Deluca sostuvo que Tierra del Fuego debe aprovechar las transformaciones para desarrollar nuevas actividades productivas, pero sin desmantelar las capacidades industriales construidas durante décadas: “Hay que aprovechar estos movimientos y, sobre todo, hacer inversiones y desarrollos productivos inteligentes”.
Según explicó, esta mirada es compartida con el intendente de Río Grande, Martín Pérez, y apunta a generar una diversificación económica que aproveche conocimientos, tecnología e infraestructura ya existentes.
Uno de los ejemplos mencionados fue la producción de alimentos. Deluca señaló que Tierra del Fuego pasó de producir aproximadamente el 2% de sus alimentos frescos en 2020 a cerca del 10% en 2026, con un crecimiento particularmente importante en Río Grande.
La propuesta consiste en utilizar conocimientos provenientes del entramado industrial, como tecnología, almacenamiento, gestión e ingeniería, para desarrollar producción bajo cubierta y otras actividades.
En materia energética, planteó una estrategia similar: que cualquier nueva inversión o concesión contemple desde el comienzo la participación de proveedores y trabajadores fueguinos: “Lo primero que hay que hacer es pensar el conjunto de proveedores locales que uno tiene, porque son actividades extractivas que, si uno no piensa esa parte, todo ese ecosistema se pierde”.
El turismo aparece, en tanto, como otra de las actividades que logró atravesar mejor el período de crisis.
Deluca reconoció el impacto del atraso cambiario, pero destacó que Tierra del Fuego mantiene una fortaleza propia como destino, especialmente por la continuidad del turismo antártico.
En ese sentido, planteó la necesidad de desarrollar nuevos productos y servicios turísticos también en Río Grande y Tolhuin.
Hacia el final de la entrevista, Deluca volvió sobre la importancia estratégica de la industria fueguina. Recordó que durante 54 años la Provincia construyó capacidades tecnológicas, industriales, logísticas y empresariales que adquieren una importancia adicional por su ubicación geográfica, la cercanía con la Antártida y los pasos bioceánicos.
Por eso, consideró que defender la industria existente y diversificar la economía no son objetivos contradictorios: “Me niego a pensar que no hay posibilidad y que solamente hay que pelear y resistir”.
Y concluyó: “Hay que pelear y resistir, pero hay muchas alternativas que tenemos también que construir en simultáneo”.


Gastón Díaz sobre el armado de Provincia Grande: “Si el planteo es unidad 4x4, no cuenten con nosotros”

Martín Perez respaldó la acción judicial para frenar la explotación petrolera en Malvinas

Caso Tyron: Di Giglio confirmó que continúa la investigación para determinar la causa de muerte

Matías Lapadula: “La situación de las finanzas provinciales es gravísima”

Tolhuin será sede por primera vez de un juicio oral por abuso sexual, lesiones y daños





