“Nos deben 10.500 millones de pesos”: Viviana Müller alertó por la deuda de las obras sociales con el HRRG

La deuda equivale a un presupuesto anual del hospital y, según Viviana Müller, afecta la compra de medicamentos, alimentos e insumos, además de servicios médicos indispensables.
RÍO GRANDE14/08/202619640 Noticias19640 Noticias
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En diálogo con Aire Libre FM, la directora del Hospital Regional Río Grande, Viviana Müller, expuso la crítica situación financiera que atraviesa el nosocomio por las deudas acumuladas de las obras sociales. Según detalló, el monto total asciende a 10.500 millones de pesos, equivalente a un presupuesto anual del hospital, mientras que siete entidades concentran el 86% de la deuda.

Müller advirtió que los atrasos en los pagos no representan solamente un problema contable, sino que tienen consecuencias concretas sobre la capacidad del hospital para adquirir insumos, medicamentos, alimentos y sostener especialidades médicas fundamentales para servicios como la guardia y la terapia intensiva.

La directora del hospital fue contundente al dimensionar el problema: “Al día de hoy, la deuda total de las obras sociales asciende a un presupuesto anual del hospital, esto es 10.500 millones de pesos, eso es lo que nos deben las obras sociales”.

De acuerdo con la información brindada por Müller, siete obras sociales concentran aproximadamente el 86% del monto adeudado. Entre las principales aparecen OSEF, OSECAC, UOM, Camioneros, PAMI, UPCN y gastronómicos, aunque con diferentes niveles de deuda y situaciones particulares.

Uno de los casos que genera mayor preocupación es el de la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF). Al ser consultada sobre el monto adeudado, Müller señaló que: “Se trata de una deuda que se remonta a 2019-2020 y la deuda de la obra social de los estatales es de 3.700 millones”.

La directora destacó que mantiene actualmente un mejor diálogo con la conducción de la entidad: “Es algo que ahora, con el nuevo presidente, García, tengo mejor dialogo, la verdad que tengo que resaltar eso, y estamos trabajando”.

Sin embargo, remarcó que los pagos continúan demorados y recordó las dificultades que existían anteriormente para obtener los fondos: “Antes me costaba un montón y tenía casi, mendigábamos todos los meses, sabíamos cuándo les transferían y, entonces, le reclamábamos, sabiendo cuándo el Gobierno les transfería, y me costaba mucho y, de hecho, se hizo esa deuda”, relató.

Müller aseguró que el hospital nunca abandonó las gestiones para recuperar los fondos: “El hospital nunca dejó de reclamar los fondos adeudados, no es que nosotros dejamos de reclamar, estamos continuamente reclamando”.

Además, cuestionó la diferencia que observa entre los tiempos de pago de OSEF al hospital público y a las clínicas privadas: “A mí en lo particular, me llama mucho la atención que a las clínicas privadas paga casi al día OSEF, y no al hospital público”.

Otro de los grandes deudores es OSECAC, entidad con la que el hospital logró establecer un convenio para cancelar parte de la deuda. Según explicó Müller, “logró establecer un convenio de pago en cuotas, donde firmamos un convenio de pago por 1400 millones el mes pasado, a pagar en 12 cuotas”.

El acuerdo contempla la deuda acumulada hasta abril y establece pagos mensuales. Sin embargo, la directora aclaró que el primer pago todavía no se había hecho efectivo al momento de la entrevista y que debía concretarse durante la segunda quincena del mes.

A esto se suma que la deuda continúa generándose porque el hospital sigue prestando servicios a los afiliados de la obra social.

Müller explicó que el acuerdo fue posible luego de distintas gestiones con autoridades nacionales: “Después de varias reuniones y por Zoom, ¿no? Y participó también el área de recupero, la dirección de recupero del Ministerio para llegar a este acuerdo”.

La situación con la UOM es diferente. Müller afirmó que la organización mantiene una deuda de 1.600 millones de pesos con el hospital y que hasta el momento no fue posible establecer un canal de diálogo similar al alcanzado con OSECAC: “Con la UOM no hay manera de lograr un acercamiento”, sostuvo la directora.

En cuanto a Camioneros, la deuda ronda los 600 millones de pesos. En este caso, Müller señaló que comenzaron a establecerse contactos para intentar encontrar una solución.

Respecto de PAMI, la directora diferenció su situación de la de otras entidades. Si bien existe una deuda acumulada cercana a los 500 millones de pesos, Müller sostuvo que la obra social viene regularizando sus obligaciones: “El PAMI viene pagando regularmente”, afirmó.

También aclaró que parte de ese monto podría corresponder a obligaciones todavía no vencidas: “El PAMI está regularizando esta deuda, quizás también no vencida, pero es la deuda total que hay, pero viene pagando”.

En ese sentido, destacó el comportamiento de la entidad durante los últimos años: “La verdad que el PAMI en estos últimos años ha regularizado, por lo menos, todos los meses, nosotros recibimos pago”.

Entre las restantes entidades mencionadas aparecen UPCN y gastronómicos, con montos inferiores a los de los principales deudores, pero que igualmente forman parte del conjunto de obligaciones pendientes.

Müller explicó que los recursos provenientes de las obras sociales corresponden a prestaciones efectivamente realizadas por el hospital: “Esta deuda se genera a partir de las prestaciones que nosotras brindamos, y los valores son el nomenclador provincial”, explicó.

El mecanismo comienza cuando el hospital presta el servicio y posteriormente lo factura a la obra social. Una vez que la entidad paga, los fondos ingresan a cuentas hospitalarias, que no son cuentas generales del Gobierno.

La directora detalló que luego se realiza un proceso administrativo de certificación: “El hospital realiza periódicamente un cierre y presenta ante el área de Economía la certificación correspondiente, hacemos el arqueo, presentamos a Economía la certificación de todos esos ingresos”.

Economía verifica posteriormente que los pagos correspondan efectivamente a facturas emitidas por el hospital. Una vez completado ese procedimiento, los fondos son liberados para que el nosocomio pueda utilizarlos.

Recién entonces, explicó Müller: “El hospital puede disponer efectivamente de esos recursos para afrontar sus obligaciones”.

La directora insistió en que el problema de las deudas de las obras sociales tiene un impacto directo sobre el funcionamiento cotidiano del hospital: “A partir de ahí, el hospital dispone de esos fondos, de ese financiero, para pagar todas las obligaciones de las que nos hacemos responsables”, sostuvo.

Entre esas obligaciones se encuentran la compra de alimentos, productos de limpieza, insumos de lavadero, medicamentos y todos los materiales necesarios para prestar atención sanitaria.

Pero los recursos también son fundamentales para sostener las prestaciones profesionales y especialidades médicas contratadas por el hospital.

Müller explicó que el nosocomio cuenta con numerosas especialidades y que algunas resultan imprescindibles para mantener abiertos servicios críticos: “Nosotros tenemos muchísimas especialidades, por ejemplo, la guardia central, de ahí también nosotros pagamos prestaciones, los servicios médicos que nosotros tenemos contratados, que son muchísimos”.

La directora remarcó que no se trata de servicios secundarios: “No se trata de especialidades accesorias o de baja demanda, sino de servicios indispensables para el funcionamiento integral del nosocomio”.

Uno de los ejemplos mencionados fue el diagnóstico por imágenes, cuya disponibilidad resulta indispensable para el funcionamiento de la guardia.

Müller explicó que “sin estas especialidades, al hospital se le dificulta muchísimo prestar servicios, incluso, a veces, si no los tenemos, no podríamos brindarlas”.

Y planteó un caso concreto: “Si yo no lo tengo, por ejemplo, informes de tomografía, no podría tener abierta la guardia”.

La importancia de estas prestaciones también alcanza a la terapia intensiva. La directora señaló que la tomografía forma parte de las herramientas de uso habitual y que contar con profesionales que puedan interpretar los estudios resulta necesario para sostener la atención: “Hoy la tomografía es de uso habitual. Entonces, no podría, si yo no tengo un informe médico de tomografía o un médico que informe las tomografías, no podría tener abierta la guardia, la terapia intensiva”, afirmó.

Finalmente, Müller sintetizó la importancia de estas prestaciones al remarcar que “son transversales” a todo el funcionamiento del hospital.

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