Avistajes de ballenas en Ushuaia: ciencia, turismo y recomendaciones de cuidado

La presencia frecuente de ballenas en el Canal Beagle responde a la recuperación de poblaciones y al regreso de los cetáceos a sus áreas históricas de alimentación, según científicos.
USHUAIA10/03/202619640 Noticias19640 Noticias
Ballena- Canal Beagle

La bahía de Ushuaia y el Canal Beagle vienen registrando avistajes cada vez más frecuentes de ballenas, lo que ha generado interés tanto científico como turístico. Según la doctora en biología e investigadora del CADIC-CONICET, Natalia Dellabianca, el fenómeno refleja la recuperación de las poblaciones de cetáceos y su regreso a antiguas zonas de alimentación.

En los últimos años, los investigadores comenzaron a observar con mayor frecuencia la presencia de ballenas cerca de Ushuaia, un fenómeno que es monitoreado por equipos científicos que estudian los movimientos de los cetáceos dentro del canal Beagle y las condiciones ambientales que favorecen su presencia.

La doctora Natalia Dellabianca explicó que aunque el fenómeno no es completamente nuevo, en los últimos años se ha registrado con más regularidad "í vemos que hay ballenas que vienen al centro de Ushuaia y sobre todo se ha visto en determinadas épocas de los últimos años, no todos los años. No es algo tan inusual para nosotros, pero tampoco es algo que pase todos los años”, señaló.

Los estudios sistemáticos en la zona se desarrollan desde 2013 y se concentran principalmente en la ballena jorobada. Dellabianca detalló "en el caso de la ballena jorobada, que es la que venimos estudiando más regularmente desde el 2013, sabemos que a partir de febrero normalmente tenemos una presencia permanente de la especie. Si bien puede haber avistajes desde noviembre hasta agosto en algunos casos, a partir de febrero normalmente tenemos presencia permanente de la especie hasta junio seguro”.

El aumento de registros estaría vinculado a la recuperación de poblaciones tras la prohibición de la caza comercial "lo que se está viendo a nivel más general es que las poblaciones empezaron a recuperarse”, afirmó la investigadora.

Dellabianca destacó que el canal Beagle era un área histórica de alimentación para estos cetáceos "las ballenas están volviendo al canal que era un área de alimentación ya previa a la época de caza de ballenas”.

Otro factor relevante es la disponibilidad de alimento "acá hay comida y por eso los animales están en esta zona. Se alimentan principalmente de langostilla y de sardina fueguina”, explicó.

Los especialistas también estudian si toda la región funciona como una gran área de alimentación "puede ser que toda la zona del estrecho, los canales fueguinos y el canal Beagle sea una gran área de alimentación para estos animales”, detalló.

Para comprender los movimientos de las ballenas dentro de la región, se utilizan sistemas de identificación individual basados en características físicas únicas de cada ejemplar, como la aleta caudal "tenemos animales identificados desde 2018 que volvieron todos los años, mientras que otros a lo mejor los vemos un año y después pasan uno o dos años sin registrarse”, afirmó Dellabianca.

Además de su valor científico, la presencia de las ballenas permite evaluar el estado del ecosistema marino "estos animales tienen un rol importante porque ayudan al traslado y al aporte de materia orgánica al sistema marino. Como están en niveles altos dentro de las tramas tróficas, también nos permiten saber algo sobre la salud del ecosistema”, sostuvo la especialista.

Finalmente, la investigadora advirtió sobre la necesidad de respetar pautas de cuidado durante los avistajes turísticos "es importante respetar las distancias y las recomendaciones para que el avistaje sea seguro tanto para los animales como para las embarcaciones”.

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