16 años de la desaparición de Ezequiel Huirimilla: una causa cerrada y una herida abierta

A 16 años de su desaparición, el caso de Ezequiel Huirimilla sigue rodeado de dudas, irregularidades y ausencia total de respuestas judiciales.
 
RÍO GRANDE14/04/202619640 Noticias19640 Noticias
Ezequiel Huirimilla

A 16 años de la desaparición de Ezequiel Huirimilla, ocurrida en Río Grande cuando tenía apenas 18 años, su familia sigue reclamando justicia en medio de un caso marcado por irregularidades, silencio institucional y profundo dolor. La causa fue archivada sin esclarecer lo sucedido, dejando una herida que aún permanece abierta.

El 12 de abril de 2010 fue la última vez que la familia vio a Ezequiel. Horas antes, el joven había sufrido agresiones y amenazas por parte de un policía, quien, según denunciaron, le advirtió “te vamos a hacer boleta”. Al día siguiente, salió de su casa diciendo “voy y vuelvo”, pero nunca regresó.

Desde ese momento comenzó una búsqueda desesperada. Mientras la Policía pedía esperar, la familia recorrió la ciudad y sus alrededores sin hallar pistas. 

Uno de los episodios más polémicos fue la aparición del celular de Ezequiel en la costa del río, en un lugar ya rastrillado. En el dispositivo había mensajes con amenazas provenientes de un efectivo policial, quien luego intentó justificarlo como una “broma”.

La causa quedó en manos del entonces juez Héctor Daniel Ochoa, cuya actuación fue duramente cuestionada. Entre las medidas más controvertidas, realizó un simulacro arrojando un muñeco al agua para sostener la hipótesis de suicidio. Aunque el experimento no probó nada, la investigación fue archivada sin respuestas.

Quedó todo en la impunidad”, expresó Fabián Huirimilla, hermano de Ezequiel, quien denunció el hermetismo judicial y la falta de investigación real. También destacó el impacto devastador en su familia, con problemas de salud, deterioro emocional y la muerte de su madre, atravesada por el dolor.

A lo largo de estos años, la familia nunca obtuvo respuestas sobre quiénes patrullaban la zona el día de la desaparición ni avances concretos en la causa. “No puede ser que un joven desaparezca y nadie sepa nada”, reclamaron.

La historia familiar estuvo además marcada por otra tragedia: el femicidio de Nicole Ojeda, que volvió a exponer fallas del sistema y profundizó el reclamo de justicia.

Hoy, el caso sigue siendo símbolo de impunidad y abandono estatal, mientras la familia Huirimilla mantiene viva la memoria y exige respuestas tras 16 años sin verdad.

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